Después de 6 días en Londres, de pegarme largas caminatas, ver una premiere, visitar un montón de cosas, conocer gente maravillosa, disfrutar como una enana, enamorarme de Londres, pasar 33 horas sin dormir e ir a clase el mismo día que llego, salir de fiesta el sábado, pasármelo genial y despedir el verano, he vuelto al mundo blogger! Holaaaaa!
Vale, y ahora ya no sé que más decir. Porque así muy en resumen es lo que han sido mis últimos días.
No voy a ponerme a redactar mi experiencia londinense porque quedaría demasiado largo y primera y principal porque no tengo ganas. Estoy de un vago que da asco.
Tampoco voy a mostraros ninguna foto porque no las tengo todavía en este ordenador, así que si tengo pereza para teclear, conectar la cámara al ordenador, seleccionar las que quiero y cargarlas...ni os cuento lo que puedo sufrir haciendo esa tarea.
Y no os voy a dejar ninguna foto mía de lo mona que iba anoche y lo buena que estaba porque no quiero que caigáis rendid@s a mis pies y os enamoréis de mí. xD
De ninguna manera os voy a contar lo que puedes llegar a sentir y lo atontada que te puedes quedar con un gran abrazo de cierta personita.
Y como tampoco os voy a contar que mañana vuelvo a la rutina, la vuelta al cole y se acaba todo lo bueno casi mejor que dejo de escribir esta entrada en la que no digo nada y me voy a leer algo que me han recomendado hace un rato y que puede que me lleve por el mal camino estudiantil si me engancho a ello. Nah, todo es planificarse.
Y para que olvidéis un poco esta entrada vacia de ganas os dejo un video que me pegaron allá por tierras inglesas:
No me echéis la culpa a mí, vale? Es mi cerebro que todavía quiere sol, calor, fiesta y conduce por la izquierda. No acepta que ha llegado la hora de ponerse el mono de trabajo.
No os canséis mucho y no me lo peguéis. Muy buenas noches.