lunes, 29 de agosto de 2011

De nuevo por aquí

Se supone que esta entrada debería ser una crónica de como he pasado las fiestas y todo lo que eso conlleva pero quedaría una entrada extra larga que no me apetece escribir. Además, estos días se resumirian así: Fiesta (duermo una hora y media y me voy a trabajar), conversaciones interesantes y divertidas, vejez/sosez, gente estúpida, fiesta (ganamos 100€ noche de disfraces) y final de fiestón.
Esto no significa que no me lo haya pasado bien, todo lo contrario, ha sido genial. Solo que gracias a cosas como esta, que te juntas con mucha más gente, te das cuenta de mucha cosas.

Te das cuenta de que la gente por la que perdías la cabeza que luego te diste cuenta que era un completo imbécil sigue siendo un completo imbécil+un completo gilipollas.
Te das cuenta de que la gente "se hace mayor" y no tiene ganas de tanta fiesta (no entiendo nada, con 23-27 años deberían de estar saltando y alegrándose por no tener que pagar una hipoteca ni cuidar de una manada de niños).
Te das cuenta de que no quieres tener una pareja estable cuando ves cierta sosez/aburrimiento/vejez/aplastamiento/empalagosamiento(no sé si esta palabra me la acabo de inventar o existe), en una pareja acomodada y que parece que ya estén jubilados.
Te das cuenta de que hay gente que siempre ha estado ahí y que ahora, no es que te sobre, pero da igual que esté o no. Aporta poco.
Te das cuenta de que gente que sale poco tiempo contigo aporta más, te lo pasas mejor y te entra el subidón.
Te das cuenta de que eres el centro de unión de muchas personas pero no te dan ni las gracias.
Te das cuenta de que estás un poco sola o que ya no encajas tanto.
Te das cuenta de que quieres desaparecer un tiempo (o un rato) de este ambiente y olvidarte de todo. (Piensas en el billete que tienes en casa con destino Londres para dentro de unos 12 días).
Te das cuenta que quieres emborracharte y no puedes porque o te has quedado sola o al día siguiente trabajas. O ambas a la vez.
Te das cuenta que va a ser difícil olvidarte de Ella teniendo ahora un móvil con Whatsapp y pegándote el fiestón con su hermano.
Te das cuenta de que la semana ha pasado demasiado rápido y tienes una voz de casallera increible.
Y por último, te das cuenta que la Danza Kuduro ha marcado un antes y un después en tu vida.

7 comentarios:

Utopia dijo...

Es increíble pero estoy contigo en casi todos los puntos (Sobretodo con el último, ya tu sabes...) Debe haber una crisis de los veintipico que la gente se cansa de salir, enrancia o acaba en casa con la pareja un sábado noche. Eso o tú y yo somos las raras por gustarnos la fiesta xD
Bienvenida de vuelta :)
PD: cuántos me echas? (De años, digo)

Utopia dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Utopia dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Estela Rengel dijo...

Me pone que te ponga mi blog, jajaja!

Utopia dijo...

Ignoraba mi capacidad de convicción. Muajajajaja. Ya te sigo, si necesitas ayuda avisa. Al principio cuesta un poco pero si le pillas el tranquillo Twitter puede llegar a ser la hostia. Te borro los mensajes anteriores que no quiero parecer una stalker xD

Trasgu dijo...

Me alegro de que lo pasaras tan bien y ganaseis ese premio!!
Respecto a los "te das cuenta de que...", decirte que son etapas por las que todos pasamos...A mi me sucede, y hay momentos en los que ciertas personas me aportan muchísimo más que otras...aún habiendolas conocido hace poquito...
Disfruta y pásalo en grande!!
Bsoss

Dinarama dijo...

En parte te entiendo... Aunque he de reconocer, que con 30 años, ya he salido mucho, emborrachado mucho y todas esas cosas... Y lo que me apetece es diferente. Aunque de vez en cuando, caen sábados de fiesta :P