Creía que iba a tener conversación contigo, que iba a resultar graciosa, hacerte reir, pasar una tarde agradable.
Lo pienso todo antes de salir de casa (mal hecho), no quiero que te aburras. Nos vamos a ver, pero es que cuando estoy delante de tí...me hago pequeña, soy tan torpe. No sé que decirte, no sé que contarte, se me enredan las palabras y me quedo callada mirando el mar. Me voy a otro mundo mientras escucho a lo lejos tu conversación con la otra persona. No puedo meterme tampoco, no entiendo del tema. No sé como sentarme, ya no sé qué postura coger.
Tu mirada se esconde tras tus gafas. Me pongo nerviosa por no saber donde miras exactamente, quiero estar perfecta. Que no tenga una pestaña cerca del ojo ni restos de migas por la camiseta o la comisura de los labios. Estoy un tanto alterada y sigo mirando el mar.
Me preguntas si me pasa algo, que estoy rara. Te digo que no. No puedo decirte la verdad, no puedo decirte que en realidad estoy nerviosa, que me pones nerviosa, que llego hasta sentir celos de gente que nombras, gente presente, incluso gente inexistente.
Me relajo cuando recordamos momentos pasados, participo en ellos y nos echamos unas risas; pero no nos queda mucho más tiempo y emprendemos el camino de regreso. Me despido del mar y vuelvo a sumirme en el silencio.
Vuelves a repetirme que estoy rara. Incluso te enfadas un poco conmigo por estar así. Estoy cansada y no puedo dar otra expliación. Miro por la ventanilla del coche y pienso lo duro que va resultar el próximo curso. Llega a saludarme el miedo pero intento esquivarlo. Es demasiado pronto para eso.
Vuelven los celos al llegar a nuestro destino. Pongo una sonrisa casi perfecta a su casa, su novio y su vida dedesde hace varios años. Y me odio por sentir esto. No me gusta, no quiero que me pase esto. Ella es que es Ella y él es encantador. Sonrío cuando los veo juntos porque al fin y al cabo sé que esto no va ningún sitio y lo que más importa es que Ella sea feliz.
Me vuelvo a casa con una mezcla de sensaciones y sentimientos demasidao rara. Y es que ya se sabe que mezclar es malo...
Lo único que me apetece es salir mañana, pasado y todos los días. Hacer otra mezcla para olvidar la anterior y empezar a correr para ganar distancia. Pero ya se sabe que mezclar es malo y nunca se sabe como puede acabar. Mientras tanto, salud! y a ganar unos metros.
Hoy me he llegado a plantear abandonar mi corto e insulso blog.
Hoy me he llegado a plantear abandonar mi corto e insulso blog.
5 comentarios:
No, por favor! No abandones el blog que te acabo de descubrir y quiero seguir leyéndote!
Siento esa mezcla de sentimientos, nena, la situación es complicada... pero verás que poco a poco todo se irá poniendo en su sitio, y tú también :)
¿Abandonar el blog? Nuuu, tenlo aunque sea como terapia ;)
Muak
Al habla una persona que ha pasado por todo eso (quizás un poco más light porque Ella nunca llegó a tener novio formal) y te digo en primer lugar: ¡NI SE TE OCURRA CERRAR EL BLOG! Es una terapia perfecta y conoces a gente (ej: yo) que te pueden dar consejos sobre esta situación.
Si fuera tú aprovecharía el verano para olvidar. Pásalo bien, disfruta teniéndola lejos. Ya se verá qué pasa en Septiembre :)
Un beso muuuuu fuerte!
A ver por partes...ni de coña abandones el blog,ehh?? Ya ves ya somos unas cuantas a las que tienes enganchadas a tus posts...así que ni te lo vuelvas a plantear,vaaale?? ;)
Respecto a esta chica, me siento identificada con lo que cuentas, pues hace ya algún tiempo algo parecido me pasó...Sólo puedo decirte que el tiempo lo cura todo...y que ahora, me consta, que es muy jodido estar ahí junto a ella y a su chico...pero tomar algo de distancia, por mi experiencia, sería lo más conveniente...
Bsoss y cuídate muuucho!!
Veo bondad en ti cuando sonries ante ellos.
Porque aunque duela, queremos a esa persona, y si se quiere de verdad y de forma honesta y sincera, seguro que deseas su felicidad :)
Publicar un comentario